Dispositivo portátil y ecológico para conservar insulina y medicamentos sensibles sin electricidad. Mantiene la frescura hasta 45 horas con enfriamiento por evaporación, ideal para viajes y desplazamientos. Compacto, ligero y seguro
VENTAJAS
- Mantiene insulina y medicamentos sensibles frescos hasta 45 horas sin electricidad ni baterías.
- Portátil, ligero y fácil de transportar en cualquier bolso o mochila.
- Diseño resistente y duradero con cierre seguro que evita derrames.
- Tecnología ecológica de enfriamiento por evaporación que no genera consumo energético.
- Revestimiento interior especial para mantener una temperatura estable y proteger la eficacia del medicamento.
- Reutilizable y fácil de mantener con solo humedecer el revestimiento exterior.
- Ideal para personas activas que requieren conservar insulina durante viajes o desplazamientos.
USO
- Humedecer la funda o revestimiento exterior con agua limpia para activar el sistema de enfriamiento por evaporación.
- Colocar la insulina o medicamentos en el compartimento interior asegurándose de que estén bien cerrados.
- Cerrar completamente la nevera para conservar el frío y evitar derrames.
- Repetir el proceso de humedecimiento cada 6 a 12 horas, dependiendo de la temperatura ambiental, para mantener la eficacia del enfriamiento.
- Evitar exponer el dispositivo a luz solar directa o temperaturas extremas durante períodos prolongados para no comprometer su rendimiento.
- Guardar en un lugar fresco y seco cuando no se esté utilizando.
COMPOSICIÓN
Fabricado con materiales plásticos y textiles especializados para favorecer el proceso de enfriamiento por evaporación. Revestimiento interior con material termoaislante que mantiene la temperatura baja. No contiene componentes químicos ni baterías.
ADVERTENCIAS
- No sumergir la nevera completamente en agua para evitar daños en los materiales y pérdida de funcionalidad.
- Mantener fuera del alcance de los niños para prevenir accidentes o mal uso.
- No utilizar para conservar alimentos ni productos distintos a medicamentos sin consultar las indicaciones específicas.
- Revisar periódicamente el estado del revestimiento y del cierre para asegurar un correcto funcionamiento y evitar pérdidas de frío.
- Evitar la exposición a fuentes de calor, fuego o radiación directa que puedan deteriorar el producto.
- En caso de deterioro del revestimiento, reemplazar el dispositivo para garantizar la eficacia de la conservación.