Tónico facial purificante y calmante con vinagre de sidra de manzana e hibisco, que ilumina, afina poros y equilibra el microbioma. Ideal para pieles sensibles y grasas.
Elimina suavemente impurezas y células muertas, regula el exceso de sebo y ayuda a minimizar la apariencia de los poros. Su acción antioxidante protege frente al envejecimiento prematuro, mientras que los prebióticos refuerzan la barrera cutánea y cuidan el microbioma. Su textura ligera y no grasa es apta incluso para las pieles más sensibles. El resultado es una piel más fresca, uniforme y radiante, con una sensación de confort duradera.
INDICADO PARA...
Todo tipo de pieles, especialmente sensibles, grasas o con tendencia a poros dilatados. Perfecto para quienes buscan un tónico que purifique, ilumine y respete el equilibrio natural de la piel.
USO
Aplicar mañana y/o noche sobre la piel limpia y seca. Verter unas gotas en un disco de algodón o en las manos y extender suavemente por el rostro y cuello, evitando el contorno de los ojos. No necesita aclarado.
COMPONENTES
Vinagre de sidra de manzana infusionado con hibisco: Purifica, tonifica y exfolia suavemente, ayuda a equilibrar el pH y refuerza la luminosidad de la piel.
Complejo prebiótico y postbiótico (Actibiome): Calma, protege y fortalece el microbioma cutáneo, previniendo irritaciones y favoreciendo una piel más sana.
Ácido láctico: Exfolia de forma suave, hidrata y mantiene el pH óptimo, mejorando la textura y aportando suavidad incluso a pieles sensibles.
Extractos marinos y polisacáridos: Nutren, revitalizan y refuerzan la barrera cutánea, ayudando a combatir el estrés oxidativo.